Un nuevo ciclo comienza y para quienes sienten sus raíces firmemente arraigadas en esta tierra del fin de mundo, se identifican con su cultura, su gente y sus mitos, esperan en vela este nuevo amanecer del 24 de junio, que trae las buena nueva de los brotes en las plantas, del pelaje nuevo en los animales y de la renovación del hombre/mujer. El agua se transforma en el vital elemento purificador. Todo se prepara para comenzar nuevamente otro ciclo.
Esta celebración nos demuestra la conexión que este (y otro pueblos originarios) tienen con
El pueblo Mapuche celebra este año nuevo, pero por otro lado una gran sombra cubre sus corazones cada vez que sus tierras son horadadas por poderosos entes, o son utilizadas como basureros, o su gente es discriminada o asesinada.
A llegado el Año Nuevo …. Y deseamos que traiga con él mejores vientos para este pueblo!!






